nov 14, 2009
El bueno, el vivo, y el muerto
By: Al
Ahora que ya sabe que desafinó en todas sus canciones, Kurt se aclara la garganta con nube montada. Se acuerda de alguna canción y la repasa, pero apenas la memoriza: cuesta recordar algo que nunca tuvo sentido, y que sólo es la transcripción del efecto de alguna droga. Lo deja pronto y llama a John para tomar un Pennyroyal Tea.
A John no le gusta el te. Ni la reina de Inglaterra y, menos aún desde que ésta hizo Sir a Paul. Está enfadado con el mundo, que le recuerda como quien recuerda a un logotipo, pero que no sabe ni el nombre de más de dos de sus canciones. Escudriña lo que hace su mujer, ahora que ya sabe que le eligió por tonto. No la ve.
Finalmente la encuentra entre el público de este concierto. Está bailando con los vivos las canciones que cantan los buenos.
John suspira, y le dice a Kurt, que contempla anonadado el espectáculo:
-No te preocupes, a nosotros nos queda la muerte. Qué, nos volvemos a morir?

Dave mola mucho, es de los más listos de la clase.