jul 18, 2011
Abanico
By: Al
La historia es la siguiente. No es nueva, pero yo me he enterado ahora. Así que la cuento ahora, casi un año después. Si queréis lo último de lo más, id a leer a Ignacio Escolar.
La cosa, cronológicamente: Hay una noticia en un informativo local. Intento de violación a una mujer en una barriada de Estados Unidos. Un violador bastante torpe que no consigue nada más que huir, y una barriada en la que lo mejor que te puede pasar es que sólo te violen. Unan noticia que no tendría ningún tipo de relevancia si no fuera por Antoine.
Antoine es el hermano de la víctima. Una suerte de Leroy Johnson afrutado que cuenta su versión de los hechos de una forma tan extraordinaria que llama la atención. Tanto, que un grupo de humoristas decide usar su corte de voz, procesarlo con el programa AutoTune y hacer una canción.
Y la canción es la hostia.
Antoine se hace automáticamente famoso. Su canción se vende en iTunes como si la regalaran, empieza a hacer cameos en los talk shows norteamericanos, hasta rueda algunos spots.
Una vez contado el caso se supone que debería hacer un párrafo a modo de epílogo, mostrando algo de mi opinión acerca de la historia. A saber, la conveniencia o no de hacer humor sobre desgracias, las libertades del sistema americano versus el modelo europeo, etc.
Pero no lo haré. Yo sólo os quiero decir que lleva un abanico. UN ABANICO. Y nadie normal lleva o usa abanico. Nadie. La gente extraordinaria, para bien o mal, usa abanico. Y esto es una constante. Las señales están ahí para el que quiera o sepa interpretarlas. Cuando veas a alguien con abanico, que sepas que lo va a hacer. Lo que sea, pero lo va a hacer. Si lo ves y tienes miedo, cambia de acera. Él estará en la de enfrente.

Cuántarasssonggg!!! Independientemente del origen de la historia, con un componente más o menos “versemblant” que diría yo mismamente, y con otro componente más tragicómico, coincido en lo que para mi entendimiento es lo relevante en esta crónica psicologicosocial: la gente extraordinaria… lleva abanico. Véase Jonh Malkovich en las Amistades Peligrosas, las novias vintage , los paios en los bailes de flamencos gitanos, y por supuesto Locomía, lo más! Pues eso, la gente “extra-ordinaria”, lleva abanico. Molt ben vist, al ¡!!